lunes, 3 de mayo de 2010

La Junta rechaza un ERE temporal de Los Monteros e indica que debe resolverlo un juzgado

La Junta rechaza un ERE temporal de Los Monteros e indica que debe resolverlo un juzgado

Los trabajadores del hotel llevan sin cobrar 16 meses

EFE, Marbella | Actualizado 03.05.2010 - 17:57
 
La Delegación Provincial de Empleo de la Junta de Andalucía en Málaga ha rechazado el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal que la sociedad 'Los Monteros Management', uno de los componentes del Hotel Los Monteros, en Marbella, había presentado, según el sindicato CCOO.

La secretaria general del Sindicato de Comercio, Hostelería y Turismo de CCOO de Málaga, Lola Villalba, ha explicado a Efe que la Delegación Provincial de Empleo "ha entendido que como las otras tres empresas" en que está dividido el establecimiento hotelero "están en concurso voluntario, debe ser el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Málaga el organismo que decida también acerca de ese expediente".

En este sentido, Villalba ha recordado que las otras tres sociedades, 'Dajoal', 'Aljoda' y 'Las Dunas Land', también tienen presentado un ERE temporal ante el citado juzgado, pero del que aún no se ha comunicado su resolución.

La responsable sindical ha lamentado la decisión de Delegación Provincial de Empleo habida cuenta de que el ERE temporal se había presentado en aras a que los empleados, que "llevan dieciséis meses sin cobrar, pudieran empezar a hacerlo".

Villalba ha denunciado "la lentitud de la justicia" ya que en febrero se presentó una solicitud ante el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Málaga para que "se anulara el contrato de subrogación" por el que "veintiséis trabajadores de 'Las Dunas Land' pasaron a componer la plantilla de 'Los Monteros Management", la única empresa que "no ha presentado concurso voluntario de acreedores".

A este respecto ha indicado que "como no se ha recibido notificación alguna del Juzgado", hoy han vuelto a solicitarlo.

La intención de dicha medida radica en que todos los empleados del hotel, pertenezcan a cualquiera de las cuatro sociedades, "tengan la misma consideración jurídica" y "no ocurra algo como lo que ha pasado".

Por otra parte, Villalba ha indicado que "se podría presentar un concurso necesario de acreedores" para 'Los Monteros Management' para que el ERE temporal lo tramitara directamente el Juzgado, pero, según ha señalado, los trámites de ese proceso "son muy largos y no merece la pena".

Las cuatro sociedades que conforman Los Monteros presentaron un ERE temporal, tres ante el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Málaga y la cuarta ante Delegación Provincial de Málaga, a primeros de marzo pasado en pos de que los cerca de cien empleados que todavía pertenecen al establecimiento cinco estrellas gran lujo pudieran empezar a cobrar el paro, después de más de un año sin percibir sus salarios.

La Junta inicia el realojo de 50 familias de Los Asperones

La Junta inicia el realojo de 50 familias de Los Asperones

Serán dispersadas en viviendas de alquiler situadas en distintos puntos de la ciudad. Permitirá desmantelar las primeras casas de este núcleo marginal

 
Los Asperones. Este núcleo se encuentra muy degradado y con un alto grado de marginalidad.
Los Asperones. Este núcleo se encuentra muy degradado y con un alto grado de marginalidad.  G. Torres

MIGUEL FERRARY. MÁLAGA La Junta de Andalucía está a la búsqueda de viviendas de alquiler repartidas por la ciudad para proceder al realojo de las primeras 50 familias de Los Asperones que están en condiciones de integrarse en la ciudad con normalidad.
Este proceso durará durante todo el año y supone el primer paso para el desmantelamiento real y efectivo de este núcleo marginal, que en la actualidad acoge a 264 familias.
El delegado de Obras Públicas, Enrique Benítez, explicó que estas familias "se encuentran en disposición de salir de manera inmediata", por lo que apuntó que ya están trabajando en la búsqueda de viviendas de alquiler "o del parque público de alquiler de la Junta para acomodar a las familias que tienen una mayor probabilidad de éxito en su acomodo a una nueva ubicación".
El traslado de estas familias irá acompañado con el derribo de sus actuales viviendas para evitar que sean ocupadas y se perpetúe la presencia de este núcleo, que fue construido hace más de 20 años como una barriada provisional.
Benítez destacó que la existencia de unas 50 familias esperando una nueva vivienda "es ya un éxito" y espera "que en un plazo razonable el desmantelamiento de Los Asperones sea un hecho que se pueda celebrar".
Las familias elegidas son aquellas que tienen ingresos regulares que les permitan afrontar el alquiler de la vivienda. Además, su traslado se realizará a viviendas dispersas por toda la ciudad, para evitar que la creación de otro gueto. De forma paralela, se ha puesto en marcha un centro de empleo enfocado a formar a los vecinos de Los Asperones sobre distintos oficios y permitirles su integración en el mercado laboral para sostener sus viviendas.

Un inmigrante muere aplastado cuando viajaba en los bajos de un camión

Un inmigrante muere aplastado cuando viajaba en los bajos de un camión

 

N. ANDRADE. MANILVA El drama de inmigración ilegal apareció de nuevo ayer en la provincia en forma de accidente de tráfico en el que murió un joven de unos veinte años de edad y que recuerda mucho al ocurrido el pasado mes de marzo.
En esta ocasión, todo parece indicar que el joven, que viajaría en los bajos de un camión en calidad de polizón, falleció tras caerse del lugar en la que se encontraba al ser aplastado por uno de los amortiguadores del vehículo, según las primeras hipótesis con la que trabajan los investigadores y a las que tuvo acceso este periódico. Sin embargo, otras fuentes consultadas hablaban de la posibilidad de que el joven muriera atropellado por otro vehículo justo después de caer del camión en el que viajaba.
Al parecer, fue un particular el que llamó a los servicios de emergencia y a la Guardia Civil de Tráfico, cuyos efectivos se trasladaron al lugar del siniestro para investigar los hechos. El accidente ocurrió en la autopista de peaje AP-7, a la altura del término municipal de Manilva, justo antes de llegar al puesto de peaje ubicado en sentido Málaga, según informaron efectivos del Sistema Emergencias 112 Andalucía y Tráfico. La víctima, cuya identidad y nacionalidad no fue precisada por las fuentes, tenía 20 años. Los servicios sanitarios desplazados hasta el lugar no pudieron hacer nada por salvar la vida del joven, que falleció en el acto. El levantamiento judicial del cadáver se produjo sobre las siete de la tarde.
Los hechos recuerdan a los ocurridos el pasado 11 de marzo, cuando un varón apareció calcinado en los bajos de un camión que se incendió en la A-7 a su paso por el municipio de Benalmádena. Su hallazgo se produjo una vez que el fuego fue extinguido por los bomberos. Poco después se sabía que el vehículo, conducido por un ciudadano alemán, había salido de Tánger y se dirigía al país germano. El cuerpo del fallecido aún está ala espera de pruebas complementarias para su identificación, ya que estaba completamente carbonizado.++++

Muere atropellado un joven inmigrante en Manilva tras caerse de los bajos del camión en el que viajaba

Muere atropellado un joven inmigrante en Manilva tras caerse de los bajos del camión en el que viajaba

Los hechos ocurrieron sobre las 17.00 horas en la autopista AP-7, en el punto kilométrico 142, en sentido Málaga, a la altura del peaje de la citada localidad

03.05.10 - 20:10 -
En concreto, los hechos ocurrieron sobre las 17.00 horas en la autopista AP-7, en el punto kilométrico 142, en sentido Málaga, a la altura del peaje de la citada localidad, según precisaron las mismas fuentes.
Además, indicaron que un particular dio la voz de alerta a los servicios sanitarios y a la Guardia Civil sobre las 17.05 horas. Las mismas fuentes señalaron que a consecuencia del atropello varios particulares avisaron al 112 para advertir de que había retenciones en ambos sentidos.

sábado, 1 de mayo de 2010

Los trabajadores salen a la calle por el 1 de mayo

Los trabajadores salen a la calle por el 1 de mayo

Miles de personas se han manifestado hoy en Málaga para reivindiar sus derechos

Redacción, Málaga | Actualizado 01.05.2010 - 12:20
 
Bajo el lema "por el empleo con derechos y la garantía de nuestras pensiones" miles de trabajadores han salido hoy, 1 de mayo, Día del Trabajador,  a la calle para reivindicar sus derechos. Este año, la manifestación cuenta con la noticia de que la provincia se ha convertido en la segunda española con más tasa de desempleo, tras conocerse ayer que el paro rebasa el 30%  en el primer trimestre de 2010, sólo superada por Cádiz, que tiene un 31,87% de su población sin empleo, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En Málaga, en el primer trimestre del año, se contabilizaban 233.100 parados. La provincia supera así en 10 puntos la media nacional de la tasa de paro, situada en el 20,05%, y en casi tres puntos la media regional, que se ha ubicado en el 27,21%.

En la provincia, en estos momentos, viven 1,6 millones de personas. De ellos, 1,3 millones tienen más de 16 años pero, si se eliminan los jubilados y las personas que, por diversas razones no pueden trabajar, queda una población activa de 776.500 personas, es decir, menos de la mitad de la población real. Teniendo en cuenta que hay 233.100 desempleados, eso quiere decir que el peso de la economía malagueña lo están soportando 543.400 personas, la población ocupada, es decir, un tercio de los malagueños mantiene a los otros dos tercios.

El obispo de Cádiz propone crear un fondo de solidaridad con los parados


El obispo de Cádiz propone crear un fondo de solidaridad con los parados

Monseñor Antonio Ceballos llama en su carta pastoral del Primero de Mayo a interpelar la responsabilidad de los que pueden crear empleo y no lo hacen

EMILIO LÓPEZ / CÁDIZ | ACTUALIZADO 28.04.2010 - 01:00

Monseñor Antonio Ceballos.

El obispo diocesano Antonio Ceballos llama en su carta pastoral del Primero de Mayo a promover un fondo de solidaridad económica y compromiso con los parados y pide la colaboración generosa en esta tarea común de concienciación, de participación social y de solidaridad económica con los desempleados, "convencido de cumplir así una ineludible responsabilidad como pastor de todos los miembros de nuestra comunidad, pero con especial preferencia por los más necesitados".

En su carta con motivo de la festividad de San José Obrero y Día de los Trabajadores, que el prelado afirma que escribe "con gran dolor, temor y temblor", se hace eco de la gravísima situación, necesidades y angustias de los que no tienen trabajo y de sus familias, a los que transmite sus sinceros sentimientos de fraterna sensibilidad y solidaridad.

Monseñor Ceballos señala que la Iglesia Diocesana tampoco puede permanecer ajena a ese gran problema y que comprueba con satisfacción que a través de las parroquias, de Cáritas y de la Pastoral Obrera se va prestando generosas ayuda a muchas familias en paro estas atenciones "que se revelan a todas luces insuficientes".

Al respecto destaca que la cruda realidad es que el número de parados es cada vez mayor y cita que los datos oficiales, a fecha del pasado 10 de marzo, eran que el paro registrado en la provincia ascendía a 172.221 personas, de ellas 96.357 pertenecientes a la diócesis de Cádiz, a los que hay que añadir los cerca de 10.000 parados existentes en Ceuta.

"Estos son las oficialmente admitidas en las estadísticas, pero sabemos de muchas más que no están comprendidas en esas cifras y que son parados en cursos de formación. El drama humano es grandes, porque en el trabajo la persona encuentra no sólo la manera de subsistir, sino también es la forma más directa de expresar la dignidad de la personas desde un punto de vista individual y social".

El obispo, tras referirse a su reciente entrevista con el Colectivo de Parados de Cádiz 2010, resalta en su carta pastoral que : "Considero que debemos cumplir nuestro deber de llamar, una vez más, a la solidaridad y a despertar las conciencias para que la larga duración de la crisis económica y del paro no produzcan un estado de insensibilidad. Debemos interpelar la responsabilidad de los que pueden crear empleo y no lo hacen. Hay que estimular, desde motivaciones humanas y cristianas, a invertir y a ayudar directamente a los más débiles. Es verdad que la situación actual es global y difícil, pero resignarse a que una parte de la humanidad carezca de manera crónica de trabajo, sería aceptar pro gramáticamente la deshumanización de parte de la sociedad. El trabajo humaniza al hombre, como no recordó el Papa Juan Pablo II en su Encíclica Laborem exercens (1981) y la carencia de trabajo degrada a la persona", afirma el prelado.

Más adelante, tras reconocer que la solución de la crisis económica y del paro en concreto supera en mucho las posibilidades reales de la Iglesia diocesana, alude a su convencimiento de que se puede hacer algo más.

En ese sentido señala que se trataría de promover una adecuada toma de conciencia, principalmente por parte de la comunidad cristiana, con respecto al paro y sus implicaciones, que lleven a una actitud correcta de identificación y de solidaridad evangélicas, tareas que encarga a los secretariados diocesanos de Pastoral Obrera, Justicia y Paz y Migraciones, entre otros.

Luego destaca que el paro es el problema económico número uno de la sociedad, "pero es también síntoma de una profunda crisis de dimensión ética, de una crisis de solidaridad, y sería grave que consideremos inevitable o imposible superar esta situación".

Monseñor Ceballos hace también una llamada a la esperanza, afirmando que "la larga duración de la crisis económica y de paro puede generar desesperanza y desencanto; los cristianos, en esta sociedad, tenemos la responsabilidad moral de ser germen y testigos de esperanza" y, finalmente, cita la declaración de la Comisión Episcopal de Pastoral Social "Crisis económica y responsabilidad moral" (1984), que dice: "La esperanza de los criterios nace, en primer lugar, de saber que el Señor está siempre obrando con nosotros en el mundo, y en segundo lugar que también otros hombres colaborar en acciones convergentes de justicia y de paz, porque bajo cualquier aparente indiferencia existe en el corazón de todo hombre una voluntad de vida fraterna y una sed de justicia y de paz que es necesario satisfacer".

Sensibilidad y Solidaridad con los parados

CARTA PASTORAL

SENSIBILIDAD Y SOLIDARIDAD CON LOS PARADOS

Ante el día 1 de Mayo.

Festividad de San José Obrero y Día de los trabajadores



Mis queridos diocesanos:

Os escribo esta carta con gran dolor, temor y temblor en la festividad de San José Obrero y el día de los trabajadores, que celebramos el próximo día 1 de Mayo.

1. Gravísima situación económica y del paro

Este año, una vez más, deseo hacerme eco de la gravísima situación, necesidades y angustias de los que no tienen trabajo y de sus familias; concretamente deseo transmitir a todos los trabajadores, a cuantos se encuentran angustiosamente desempleados y buscan trabajo, a quienes están de baja laboral por accidente o enfermedad, y a quienes gozan de merecida jubilación, mis sinceros sentimientos de fraterna sensibilidad y solidaridad.

En nuestra sociedad actual existen muchas personas que padecen graves necesidades, que son más sangrantes en aquellas familias en las que falta el trabajo, que es el medio natural de adquirir recursos para la subsistencia , y que es un derecho fundamental de la persona.

2. La Iglesia se siente íntima y realmente solidaria

La Iglesia se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia, participa de los gozos y de los sufrimientos de la comunidad humana en la que vive inserta. Por ello no puede permanecer insensible a los grandes problemas humanos, como es este del tremendo azote del paro que tan gravemente afecta a nuestra sociedad: la tristeza y la angustia de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de todos los afligidos, son también gozo y esperanza, tristeza y angustia de los discípulos de Cristo (Concilio Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et spes, n. 1).

Nuestra Iglesia Diocesana tampoco puede permanecer ajena a este gran problema y, aunque compruebo con satisfacción que a través de las Parroquias, de Cáritas y de la Pastoral Obrera vamos prestando generosa ayuda a muchas familias en paro, estas atenciones se revelan a todas luces insuficientes.

3. Reconocimiento de la situación actual

La cruda realidad es que el número de parados es cada vez mayor. Los datos oficiales, a fecha 10 de marzo, del paro registrado en la provincia de Cádiz es de un total de 172.221 personas. De ellos, 96.357pertenecen a nuestra Diócesis de Cádiz. Debemos tener en cuenta también a los cerca de 10.000 parados existentes en Ceuta. Estos son los oficialmente admitidos en las estadísticas, pero sabemos de muchos más que no están comprendidos en estas cifras y que son parados en cursos de formación. El drama humano es grande porque en el trabajo la persona encuentra no sólo la manera de subsistir, sino que también es la forma más directa de expresar la dignidad de la persona desde un punto de vista individual y social.

Nos puede resultar estos números un dato más a los que estamos acostumbrados, pero sabemos que detrás de cada número hay una tragedia de cada persona. Hace unos días el Colectivo de Parados de Cádiz 2010 me pidieron que los recibiera, y después de nuestra conversación pude comprobar los sentimientos, problemas e inquietudes de estas personas a las que ofrecí lo que buenamente la Iglesia pudiera hacer.

Considero que debemos cumplir nuestro deber de llamar, una vez más, a la solidaridad, y a despertar las conciencias para que la larga duración de la crisis económica y del paro no produzca un estado de insensibilidad. Debemos interpelar la responsabilidad de los que pueden crear empleo y no lo hacen. Hay que estimular, desde motivaciones humanas y cristianas, a invertir y a ayudar directamente a los más débiles. Es verdad que la situación actual es global y difícil, pero resignarse a que una parte de la humanidad carezca de manera crónica de trabajo, sería aceptar programáticamente la deshumanización de parte de la sociedad. El trabajo humaniza al hombre, como nos recordó el Papa Juan Pablo II en su Encíclica Laborem exercens (1981), y la carencia de trabajo degrada a la persona.

4. ¿Que hemos de hacer?

Somos conscientes de que la solución de la crisis económica profunda en la que estamos insertos, y del paro en concreto, supera en mucho nuestras posibilidades reales como Iglesia Diocesana. Pero estamos convencidos de que podemos hacer algo más de lo que estamos haciendo.

Se trataría de promover una adecuada toma de conciencia, principalmente por parte de la comunidad cristiana, con respecto al paro y sus implicaciones, que nos llevan a una actitud correcta de identificación y solidaridad evangélicas, tareas que encargo a los Secretariados Diocesanos de Pastoral Obrera, Justicia y Paz y Migraciones, entre otros.

Al mismo tiempo que pedimos a todos que apoyen y hagan efectivo su compromiso personal, os aconsejo especialmente el estudio y reflexión comunitaria de la Declaración de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, y que cada uno ponga su granito de arena.

5. Dimensión ética y crisis de solidaridad

Es verdad que el fenómeno actual del paro, por su amplitud y complejidad, por su aumento constante, por su dependencia de los profundos cambios y modificaciones por los que atraviesa la economía y la tecnología a nivel mundial, es, sin duda, el problema económico número uno de nuestra sociedad.

Pero es también síntoma de una profunda crisis de dimensión ética: de una crisis de solidaridad. Y sería grave que consideremos inevitable o imposible de superar esta situación; que nos acostumbremos a vivir en esta realidad; que perdamos, incluso, la esperanza en un orden social y económico más justo y fraterno.

El paro es una realidad que nos interpela a todos sin excepción. Nadie puede ignorar la gravedad del problema; nadie puede limitarse a trasladar a otros la responsabilidad de este grave fenómeno; nadie debiera descansar en los demás el compromiso de promover y buscarle arreglos; y nadie debería huir de los sacrificios que su solución indudablemente exige a todos: viviendo más austeramente y renunciando a sueldos y ganancias escandalosamente cuantiosos. Pero especialmente ante esta realidad debemos sentirnos obligados los cristianos.

Permitidme, pues, que os recuerde y transmita la preocupación de la Iglesia Universal, y en particular del Papa Benedicto XVI, de los Obispos españoles y la mía propia, por la desgarradora situación de tantos hombres y mujeres, con sus familias, sin trabajo ni subsidio, privados de los más elementales recursos mientras en otros lugares, o incluso a su lado, otros malgastan lo que ellos necesitan.

Considero que hay que salir al frente de esta situación y promover un fondo de solidaridad económica y compromiso con los parados. Espero y os pido vuestra colaboración generosa en esta tarea común de concienciación, de participación social y de solidaridad económica en favor de los parados, convencido de cumplir así una ineludible responsabilidad como pastor de todos los miembros de nuestra comunidad diocesana, pero con especial preferencia por los más necesitados.

Podrá parecer que existe una insuperable desproporción y habrá que reconocer que en efecto así es, entre nuestras posibilidades y la magnitud del problema, pero aquí, como en otras ocasiones semejantes, se pone de manifiesto la significación más original de nuestra identificación cristiana, en calidad de nuestros compromisos y la aportación que nuestra esperanza cristiana puede prestar a la sociedad. 

6. Llamada a la esperanza

La larga duración de la crisis económica y de paro puede generar desesperanza y desencanto; los cristianos, en esta sociedad, tenemos la responsabilidad moral de ser germen y testigos de esperanza. La esperanza de los criterios nace, en primer lugar, de saber que el Señor está siempre obrando con nosotros en el mundo, y en segundo lugar, que también otros hombres colaboran en acciones convergentes de justicia y de paz, porque bajo cualquier aparente indiferencia existe en el corazón de todo hombre una voluntad de vida fraterna y una sed de justicia y de paz que es necesario satisfacer (Declaración de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Crisis económica y responsabilidad moral, 1984).

Os envío este mensaje con motivo del 1 de Mayo, y os pido que elevemos una oración por los obreros que han muerto en los accidentes laborales, que Dios les tenga en el lugar de la luz y de la paz, que Dios ayude y consuele a sus familias y que sepamos poner los medios para que estas situaciones no se repitan.

Siguiendo el ejemplo del Señor Jesús, como ha declarado el Concilio Vaticano II, la Iglesia se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia (GS 1), y la Iglesia cumple su misión fundamentalmente siendo portadora del Evangelio a todo el mundo, un evangelio creador de solidaridad entre los hombres.

En el misterio de comunión y solidaridad de la Iglesia, María ocupa un puesto privilegiado. Hacia Ella, Estrella de la Evangelización y Madre de todas las gentes, elevamos los ojos. A Ella invocamos para que reavive en nuestra Iglesia de Cádiz y Ceuta, con motivo de esta festividad el espíritu y el compromiso por la lucha por la justicia y el mundo del trabajo. 

Que San José Obrero y la Virgen de Nazaret, modelo de familia trabajadora, hagan que comencemos siempre de nuevo, sin desfallecer, en la lucha por la justicia en el mundo.

Reza por vosotros , os quiere y bendice,



+ Antonio Ceballos Atienza

Obispo de Cádiz y Ceuta



Cádiz, 22 de abril de 2010.

Rouco Varela pide en Málaga que los inmigrantes no sean tratados como "un factor de producción"

Rouco Varela pide en Málaga que los inmigrantes no sean tratados como "un factor de producción"

El cardenal arzobispo de Madrid también dijo que la mejor forma de atender a este colectivo es "abriendo las puertas de la caridad de manera fraternal

01.05.10 - 18:37 -
Así, recordando la encíclica del Papa Benedicto XVI 'Caritas in Veritate', Rouco Varela indicó en la homilía del encuentro organizado por el Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas, que "el problema de la emigración no es nuevo en Europa", al tiempo que advirtió de que sí lo es en "la forma actual de plantearlo". Esta, a su juicio, "requiere una fuerte clarividencia política de cooperación internacional".
El cardenal arzobispo de Madrid también dijo que la mejor forma de atender a este colectivo es "abriendo las puertas de la caridad de manera fraternal", además, de la asistencia jurídica y social y de la formación cívica y cultural a "cualquier inmigrante de cualquier religión, país o lugar de procedencia".
También recordó el arraigo de la cultura de la emigración en España, tanto a América Latina, como a países de la Europa de la postguerra. "Recibimos, ahora, flujos abundantes de emigrantes procedentes de los cinco continentes", indicó, para añadir que España debe mantener con estas personas su "fino sentido de la hospitalidad".
Rouco también apeló a la Declaración Universal de los Derechos Humanos del Hombre para que las sociedades se enfrenten al problema de la multiculturalidad, "respetando las culturas de los distintos grupos de emigrantes y tratando de integrarles en el marco de una ética social basada e inspirada en los valores universales de lo humano".
Por último, y con motivo de la fiesta este sábado de San José Obrero, señaló que el valor del trabajo del hombre sobre la tierra es "muy superior a cualquier cálculo económico" porque --aseguró-- "el trabajo pertenece esencialmente al desarrollo auténtico de la dignidad humana y al ejercicio responsable del cuidado de la naturaleza, que es obra de Dios".