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domingo, 7 de septiembre de 2008

Diario Sur 07/09/08: "La Iglesia estaba en la calle"

[http://www.diariosur.es/20080907/malaga/iglesia-estaba-calle-20080907.html]
 
Vivieron entre los pobres como obreros. Fueron curas y monjas trabajadores, religiosos y religiosas en el tajo. Su implicación les llevó al compromiso político y sindical, en defensa de la democracia
07.09.08 -

 
La Iglesia estaba en la calle
PROTAGONISTAS. Hoy día, los religiosos siguen siendo personas comprometidas con los movimientos sociales. / YOLANDA MONTIEL
«En las reuniones, las criaturas se dormían porque estaban cansadísimas. Me di cuenta de que ellos trabajaban y yo no». Por aquel entonces -mediados de los años 60- Antonio Calderón era un joven cura de la diócesis de Málaga centrado en las sesiones con los jóvenes católicos.

Ellos trabajaban; él no, y eso no era vivir el Evangelio; no al menos como él lo entendía, ni como lo interpretaron un centenar de curas, religiosos y religiosas que en las postrimerías del franquismo nutrieron el movimiento obrero dentro de la Iglesia. Porque vivir el Evangelio -lo tenían claro- sólo podía pasar por una verdad apuntada en el Concilio Vaticano II y que marcó durante años a muchos de ellos: «Los gozos y las tristezas de los hombres de nuestro tiempo son los gozos y las tristezas de los discípulos de Cristo».

«Encarnarse en los más pobres», esa era la meta, y en aquella época, buena parte de los pobres eran también los obreros: los que estaban en las fábricas, en el campo, en el puerto, en los talleres, en el paro, en la Estación del Perro, en Nuevo San Andrés, en 26 de Febrero, La Palmilla, en Tiro de Pichón, Mangas Verdes, y muy especialmente en La Pesebrera.

La Pesebrera era un poblado de chabolas ubicado en el camino viejo de Churriana, junto a la barriada de Dos Hermanas, donde sobrevivían unas 1.000 familias: «Estaba formado por gente que había emigrado del campo a la ciudad y por republicanos que tenían que presentarle el carné a la policía una vez al mes», recuerda Calderón, que le pidió al Obispado de Málaga media jornada para irse a vivir y a trabajar a La Pesebrera. Posteriormente renunciaría también a la paga de la Iglesia, porque con ese colchón no valía.

El 15 de La Pesebrera

En el número 15 de La Pesebrera vivía, desde los años 60, trabajando como afilador, el cura Carlos García Batún, también conocido como el 'hermano Feliciano', recientemente fallecido y todo un referente para el movimiento obrero de Iglesia. «Los sacerdotes, religiosos y religiosas y militantes cristianos entendieron, al calor de Carlos, que evangelizar era encarnarse, vivir las condiciones de pobreza y exclusión de los trabajadores y gente humilde. Su impacto fue grande y personas tan significativas como don Ramón Buxarrais expresaron su deseo de vivir allí», recuerda Luis Pernía, ahora ATS y por aquel entonces (1968) cura franciscano, coadjutor en la parroquia del pueblo de Lebrija: «Me di cuenta de que en la Iglesia faltaban hombres. Era un pueblo jornalero y muchos estaban trabajando en el campo». Como otros, también él supo que su sitio estaba en el tajo y se fue a trabajar a las marismas, plagadas de mosquitos y de cante jondo.

En Málaga, el número 15 de La Pesebrera se convirtió en una puerta abierta a las inquietudes políticas y sindicales y desde allí, sindicalistas, militantes obreros y cristianos de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) preparaban acciones reivindicativas que posteriormente se llevarían a cabo en la calle y lugares de trabajo. Allí se reunían y también allí buscaban ayuda para las personas encarceladas por los derechos democráticos. Para eso servía la caja de resistencia. La implicación fue total porque no podía ser de otra forma.

En esos momentos la Iglesia apoyaba el movimiento obrero cristiano, pero hasta un límite. «No querían que nos involucráramos cuando las cosas se ponían difíciles. Pero eso no podía ser. Tú no podías vivir como un obrero, descubrir los intereses del sistema, tomar conciencia crítica y luego, en los momentos complicados, retirarte. ¿Cómo te vas a ir en el momento peligroso?» plantea Antonio Calderón.

De hecho, la mayoría de estos curas, religiosos y religiosas fueron activos militantes sindicalistas. Carlos Tapies hizo de enlace sindical cuando se secularizó, tras ejercer de cura obrero en 26 de Febrero, donde trabajó en el taller de un amigo como electricista de automóviles: «La gente no lo veía raro. ¿Qué hace un cura con el mono?, debían pensar». La implicación en el trabajo como línea pastoral estuvo presente en él ya desde el último año de estudio para ingresar en la orden de Los Dominicos.

«La encarnación en los pobres era el objetivo del movimiento. Trabajar como los obreros era el paradigma. Un día pensé que sólo podría ser obrero cuando ya no pudiera ser otra cosa, y así ha sido: el resto de mi vida laboral la eché como electricista de automóviles», relata Carlos, que recuerda que el movimiento de los curas obreros surgió en Francia.

Francés es Juan Blanquet, quien a sus 84 años puede considerarse uno de los curas obreros vivos más veteranos de Málaga. Pertenece a los Hermanos de Foucault, orden en la que ingresó en 1973. Siguiendo su doctrina (sus miembros viven en pequeñas comunidades llamadas fraternidades y se mantienen haciendo el mismo trabajo que sus vecinos), compartió su vida con los habitantes de Dos Hermanas, una barriada que entonces colindaba con La Pesebrera.

Defensor de los presos

Durante muchísimos años fue celador del Hospital Civil y en el 84 fue detenido y encarcelado dos días por desacato a la autoridad. Su delito fue pedir que no dejaran esposados durante la noche a los presos que llegaban enfermos al centro hospitalario, porque sufrían y porque los grilletes les cortaban la circulación y las manos se les ponían como botas. El arrestado por el que intercedió era un argelino, que permaneció en huelga de hambre los dos días que Blanquet estuvo preso.

«Lloré tanto que se creían que yo era su mujer», rememora Victoria Muñoz López, que fue monja y díscola. Tan díscola que un día, después de llevar años reivindicando, protestando y compartiendo con los pobres de la Estación del Perro, una hermana que vino de fuera le dijo: «Pero bueno, ¿dónde está su congregación?». Entonces ella señaló a la gente y le dijo: «Esa es».

El referente de Victoria fue Adolfo Chércole, jesuita granadino: «El trabajaban en Santa Juliana, una barriada horrible. Allí les corrían las ratas. Trabajó en la vendimia, con los gitanos, en los camiones de basura». Dice Victoria que a través de esa figura supo que la vida religiosa tenía que ir por otro lado: «Mi misión no era solucionar la vida de los pobres, sino vivir la vida de los pobres. Sin embargo, veía que, aunque viviera en una zona pobre, llevaba mis hábitos y tenía los privilegios que conllevaba ser religiosa».

Para evitarlo, pidió con mucho sufrimiento un permiso de exclaustración -pese a que para ella la orden «lo era todo»- y se fue a vivir a la Estación del Perro, otra zona chabolista, para trabajar con las mujeres cargando cajas de pescado, limpiándolo y soportando gritos y órdenes, con jornadas de ocho de la mañana a once de la noche: «No nos importaba nada, lo fundamental era vivir el Evangelio y luchar por la democracia», explica esta mujer, que años después, trabajaría también en el Hospital Civil desarrollando una activa labor sindical que en una ocasión llegó incluso a costarle un castigo: el destino a la sala de leprosos, a donde habían enviado a otros dos frailes reivindicativos. «Nos llamaban los rojillos», confiesa.

Reuniones

Vinculada a las Misioneras Seglares, Fuencisla García, entró en el 69 en Citesa: «Lo hice con premeditación para incorporarme a la clase obrera». Desde esa posición fue conociendo a todo el movimiento obrero de la Iglesia y al grupo de curas obreros que vivían en La Pesebrera y en diferentes zonas populares de Málaga: «Allí confluíamos todos. Había gente de grupos políticos, sindicales, con siglas definidas. Igual había una reunión del partido, que del sindicato, que una eucaristía, que un encuentro de reflexión», enumera.

No están todos los que son, ni mucho menos. En el relato de los que hablan hay otros muchos nombres que compartieron la certeza de que la Iglesia no podía estar en otro lugar que no fuera la calle.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Recordando a D. Carlos, un cura afilador de cuchillos

 

Recordando a D. Carlos, un cura afilador de cuchillos

Luis Pernía

Somos Iglesia Andalucía

CARLOS García Batún, el 'hermano Feliciano' para los amigos, era un cura, que allá por los años sesenta, se hizo afilador para poder estar cerca del mundo obrero y próximo y disponible a cualquier persona que necesitara de él. En realidad quería ser cura afilador trashumante para ir de pueblo en pueblo y así, de esta manera, poder acompañar algunos días a los sacerdotes que estaban solos

Se fue a vivir a la Pesebrera, un conglomerado chabolista ubicado junto a la barriada de Dos Hermanas, la mayoría sin agua y sin baño, donde vivían familias venidas del campo en busca de trabajo, o personas que tenían especial dificultad para encontrar trabajo ya que habían «perdido» la guerra y tenían que presentarse puntualmente cada mes en el cuartelillo de la Guardia Civil, y también personas buscavidas en la chatarra o en la «lotería de los domingos», como el caso del conocido El Lute, que tenía una chabola en este lugar.

Lo vecinos del barrio le llamaban Don Carlos y no sólo se acostumbraron a su presencia, sino que se sentían orgullosos de ella. Su trabajo de afilador le posibilitaba estar cerca de muchas personas, como era el caso de Rogelio, Paco, Antoñita, la María y tantas otras que vivían en la Pesebrera. Al entrar en el n°15 se topaban con él afilando, y Carlos, parando el esmeril y quitándose la gafas protectoras, comentaba lo bien que le estaba quedando el afilado e invitaba al recién llegado a exponer su problema.

Este ambiente con la gente de la Pesebrera está lleno de anécdotas que manifiestan su vocación de proximidad y desprendimiento, como aquella en la que un joven sacerdote dominico, recién incorporado al mundo del trabajo como mecánico electricista de automóviles, expresaba sus preocupaciones y Carlos le contestaba «no te inquietes, yo soy afilador, pero en mis inicios cuando me traían tijeras o algo mas fino le decía a la cliente que viniera al día siguiente; entonces me vestía y me acercaba al Pasaje de Chinitas y mi amigo Manuel Ocón, me lo afilaba. Cuando la cliente regresaba al día siguiente ya lo tenía afilado, y además de presentarle un producto bien terminado, le cobraba menos de lo que a mi me había costado».

El mundo de la Pesebrera, como tantos otros ghettos en Málaga en los años sesenta, era desconocido, a lo sumo visitado por las niñas de un colegio de monjas que venían a repartir algunas cestas de Navidad. Sin embargo, los sacerdotes, religiosos y religiosas, y militantes cristianos entendieron, al calor de Carlos, que evangelizar era encarnarse, vivir las condiciones de pobreza y exclusión de los trabajadores y gente humilde. Su impacto fue grande y personas tan significadas como Don Ramón Buxarais expresaron su deseo de ir a vivir allí.

Pero Pesebrera 15 no sólo era posada y lumbre para la gente del lugar. Los años sesenta conforman una década de reivindicaciones y luchas por una sociedad más democrática y justa, «Habrá un día que todos al levantar la vista veremos una Tierra que ponga Libertad» cantaba Labordeta, que como otros tantos cantautores de la época, reunía todas la sensibilidades sociales que la gente expresaba encendiendo sus mecheros en aquellos especiales lugares, siempre llenos. En este tiempo las palabras libertad, solidaridad o amnistía eran motivo de detención o represalia. El caso es que a este lugar con estas inquietudes. acudían cristianos de la HOAC, religiosos y religiosas de diversas instituciones, sindicalistas y militantes cristianos.

Los miércoles por la tarde muchos de estos cristianos se reunían en esta casa para celebrar la eucaristía. El Evangelio sonaba lleno de sentido en este ambiente de Nazaret y aplicarlo a la vida diaria era fácil. Las explicaciones de Carlos llenas de sencillez y engarzadas en la vida diaria llegaban al corazón y significaban un impulso transformador de la sociedad para aquellos jóvenes. Las sentadas en el suelo o en los escasos banquillos no eran óbice para poner sobre la mesa los problemas del hotel, de la fábrica o de la obra, o para ayudar a familias en dificulta de económicas o alimenticias. La propuesta de Carlos era siempre la de vivir la vida de Nazaret; sentir, gozar y sufrir con la gente humilde y pobre. Las personas se sentían unidas, cercanas y atentas a las preocupaciones de los demás. No sabían si la semana siguiente estarían todas presentes o faltaría alguna debido a las frecuentes detenciones. Para ello tenían una caja de resistencia donde ponían de su sueldo cada cual lo que podía.

Los sindicalistas y militantes obreros también encontraron en la casa de Carlos un lugar de donde reunirse, preparar las acciones reivindicativas, buscar ayudas para las personas encarceladas por la defensa de los derechos democráticos o para ayudar a sus familias. Pesebrera 15 fue durante aquellos años una puerta abierta a las inquietudes políticas y sindicales que cristalizaron en importantes acciones reivindicativas en la calle y lugares de trabajo.

Como en la película 'Queimada', Carlos García Batán, el hermano Feliciano, se ha ido, pero su espíritu sigue vivo en este lugar que ya no es la Pesebrera, sino este mundo globalizado donde el vértice económico lo ocupan cada vez menos personas, mientras las mayorías siguen sometidas a los vaivenes de la pobreza, el deterioro ecológico y de las incertidumbres económicas, en un contexto de crisis de valores donde parece valer mas por lo que tienes que por lo que eres.


 

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Obispo condena accidentes laborales


 
ANTE LA MUERTE DE OTRO TRABAJADOR EN MÁLAGA, OCURRIDA AYER MARTES, LE ENVIAMOS LA CARTA PASTORAL QUE EL OBISPO DE MÁLAGA HA HECHO PÚBLICA SOBRE LAS CONDICIONES LABORALES, EN LA QUE DESTACA QUE LA PRECARIEDAD LABORAL REPERCUTE NEGATIVAMENTE SOBRE LOS TRABAJADORES, COMO DEMUESTRA EL ELEVADO NÚMERO DE ACCIDENTES QUE SE PRODUCEN EN EL LUGAR DE TRABAJO EN NUESTRA PROVINCIA.


El trabajo es un derecho humano básico

Carta pastoral de Don Antonio Dorado, obispo de Málaga, ante las últimas víctimas de accidente laboral en Málaga.

Cuando algunos afortunados (porque tienen un trabajo y han tenido vacaciones) hablan del síndrome postvacacional, pienso en las numerosas personas que carecen de un puesto laboral y se ven mermadas en su condición ciudadana, porque no pueden ejercer uno de los derechos humanos básicos: el derecho al trabajo. La difícil situación económica en la que nos encontramos está destruyendo empresas y puestos de trabajo a un ritmo preocupante. Es algo que veíamos venir, a pesar de las hermosas frases y de las palabras tranquilizadoras.
De nada sirve que nuestros gobernantes nos recuerden que eso mismo sucede en otros países del entorno, pues ellos han sido elegidos para dar respuestas rápidas aquí, y lo de menos es el nombre que demos a esta situación, en la que lo verdaderamente grave y doloroso es que muchas personas y familias no pueden hacer frente a las hipotecas que tienen, y encuentran dificultad para llegar a fin de mes, si es que no han ido ya a engrosar las listas del paro.
Urge, pues, encontrar y poner en práctica todas las medidas eficaces que estén a nuestro alcance, más allá de los gestos espectaculares que sólo consiguen distraer la atención de los problemas de fondo. La talla de unos gobernantes rigurosos, de una clase política responsable y de unos sindicalistas serios se tiene que poner de manifiesto ahora y aquí, sin esperar a que vengan de fuera tiempos de bonanza que resuelvan la dificultad presente en que nos hallamos y que no cesa de agravarse. Es una tarea de todos, en la que hay que poner de manifiesto nuestro sentido solidario y responsable.
Resulta francamente escandaloso constatar los beneficios de algunas empresas importantes y los sueldos que se estilan entre los altos cargos, incluso de la política. La doctrina social de la Iglesia es muy clara a este respecto, cuando afirma que "el trabajo humano que se ejerce en la producción y comercio de bienes y en la prestación de servicios de orden económico es superior a los restantes elementos de la vida económica, porque éstos desempeñan sólo el papel de instrumentos". Además, como dice también el Vaticano II, al deber de trabajar y al derecho al trabajo que incumbe a la persona, "corresponde a la sociedad, según las circunstancias que se dan ella, ayudar a los ciudadanos para que puedan encontrar la oportunidad de un trabajo suficiente" (GS 67).
La falta de un puesto de trabajo mina la autoestima y la moral de la persona, repercute negativamente sobre la vida familiar y pienso que no es ajena a los muchos accidentes laborales con resultados de muerte que se están produciendo entre nosotros. Sé que no es fácil encontrar soluciones, pero el momento presente nos invita a todos a dejar de lado nuestras ideologías, intereses partidistas y cualquier forma de derrotismo paralizante, que nos lleva a perder un tiempo precioso.
Finalmente, la precariedad laboral suele repercutir negativamente también sobre los trabajadores que disfrutan de un puesto de trabajo, por lo que conviene recordar con el Vaticano II que "el trabajo debe ser remunerado de tal modo que se den al hombre posibilidades de que él y los suyos vivan dignamente su vida material, social, cultural y espiritual, teniendo en cuenta la tarea y la productividad de cada uno, así como las condiciones de la empresa y el bien común" (GS 67).

+ Antonio Dorado Soto
Obispo de Málaga

martes, 26 de agosto de 2008

Nuevas muertes en el trabajo en Andalucía


Julio acabo mal, esperemos que agosto acabe mejor.

 Un trabajador, de 56 años de edad, falleció el 14 de julio en Dos Hermanas (Sevilla) al sufrir una caída desde un tercer piso. El accidente se produjo alrededor de las 12:00 horas en unas obras que se estaban ejecutando en la calle Botica de Dos Hermanas, cuando el obrero, que se encontraba trabajando en un andamio a trece metros de altura, cayó al vacío.

El 16 de julio un trabajador, de 50 años de edad, falleció ayer tras caerle encima una alpaca de plástico prensado de más de 500 kilos de peso cuando descargaba la mercancía de un camión en las instalaciones de una empresa de reciclado ubicada en Las Norias de Daza en El Ejido (Almería). El suceso se produjo al abrirse, por causas que aún se desconocen, una de las puertas traseras del camión y caer la alpaca sobre el trabajador. El mismo día en el municipio sevillano del Viso del Alcor falleció un guarda de seguridad, de 48 años de edad, al ser tiroteado cuando se encontraba trasladando sacas de dinero hasta una entidad bancaria. Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 10:30 horas en la calle Real del citado municipio donde los vigilantes habían estacionado el furgón de seguridad y comenzaban a trasladar las sacas de dinero, cuando un sujeto irrumpió en la calle y abrió fuego contra los guardas.

El 24 de julio se produjeron dos nuevas muertes en el trabajo en Andalucía. Un feriante, de 24 años de edad, falleció de noche  en la estación de Benaoján (Málaga) tras recibir una descarga eléctrica mientras estaba subido a un poste de electricidad. Asimismo, en la tarde una persona falleció y otra resultó herida tras salirse de la vía el trailer que conducían en la A-3150 a su paso por la localidad cordobesa de Palma del Río. El suceso tuvo lugar sobre las 17:00 horas en el kilómetro 3.700 de la carretera A-3150, cuando por causas que se desconocen el trailer, cargado de sandías, colisionó con una vivienda deshabitada.

"NO MÁS MUERTES EN EL TRABAJO, EL TRABAJO ES PARA LA VIDA" 

"QUE LOS OBREROS MUERTOS EN EL CAMPO DE HONOR DEL TRABAJO Y DE LA LUCHA DESCANSEN EN PAZ"
 
Delegación de Pastoral Obrera de Sevilla.

 

miércoles, 9 de julio de 2008

La Iglesia, apoyo de los pescadores ante la crisis

La Iglesia, apoyo de los pescadores ante la crisis
La parroquia de Los Boliches destina más de 21.000 € a ayuda social
Revista Diócesis 08/07/2008. 

Aunque hasta el mismísimo presidente del Gobierno trate de convencernos de que la situación económica del país es boyante, y se resiste numantinamente a hablar de crisis, lo cierto es que la mayor parte de la población está sufriendo las consecuencias de la crisis en el día a día.


Si hay un sector económico en el que ésta se ha cebado, ése es el de la pesca. El alto precio del gasoil ha hecho que su duro trabajo no se vea recompensado suficientemente, y son muchas las familias de pescadores que, ahogadas por las deudas, se ven obligadas a pedir ayuda a las parroquias.

En vísperas de la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de las gentes del mar, nos acercamos a una parroquia costera, como la de Virgen del Carmen y Santa Fe, en Los Boliches, para comprobar cómo vive una comunidad cristiana esta situación.

Según relata la página web de la parroquia, "Santa Fe de los Boliches es una barriada o pedanía de Fuengirola habitada por familias de pescadores. Las casas estaban situadas entre la playa y la vía del tren.

Los pescadores salían a la faena de la mar en pequeñas embarcac iones que llamaban bolichitos. Cuentan los más viejos que allá por la década de 1920 ya existía en Los Boliches una pequeña capilla con imágenes de santos y una talla de la Virgen del Carmen, que dependía de la única parroquia que existía en Fuengirola, la de Ntra. Sra. del Rosario". El desarrollo urbanístico de toda la Costa del Sol ha hecho que la barriada no tenga hoy mucho que ver con aquel núcleo de casitas, aunque son todavía muchas las familias de pescadores que forman parte de su feligresía.

Para el párroco actual, Juan Manuel Barreiro, la relación de la parroquia con las gentes del mar es "intensa, emotiva, cordial y espiritual". En los momentos duros, como el que viven en la actualidad, la relación se estrecha. "Viven con mucha incertidumbre su situación", afirma el párroco. "Es verdad que no es el primer mal momento por el que pasan, pero hay cierta ansiedad y preocupación, porque el futuro inmediato no se ve nada claro".

Mientras que Gobierno y sindicatos miran hacia otro lado, las familias se las ven y se las desean para llegar a fin de mes. "La parroquia –continúa Barreiro– vive estos momentos acompañando humana y espiritualmente a estas gentes, alentando sus esperanzas, apoyándoles en sus reivindicaciones, haciendo causa común con ellos, rezando... La Cáritas parroquial atiende un sinnúmero de necesidades. Gracias a Dios, la generosidad de la feligresía y el voluntariado en esta pastoral hacen milagros.

Desde septiembre pasado, ha habido un repunte de necesidades que no se pueden cubrir y en Cáritas se nota el aumento de peticiones de ayuda. En todo esto, lo más urgente es la ayuda a los emigrantes que están entre nosotros, algunos de ellos "sin papeles".

"La fe en Dios y la devoción a la Virgen del Carmen es un gran sustento para las familias que se encuentran en apuros. Su fe es una fe pacífica, 'sentimental', yo diría que 'biológica'…

Es la fe de sus mayores, es su propia fe, es la fe que piden para sus hijos. Una fe de corazón y sentimiento y, por eso, traduzco que su esperanza es una esperanza vital con rasgos espirituales".

La devoción a la Virgen del Carmen de Los Boliches es determinante en muchas familias de gentes de la mar y en muchos otros devotos. Para el párroco, "la Virgen del Carmen está en el origen de esta población de Los Boliches, de la que es patrona, y no sólo no ha decaído, sino que aumenta y sirve de vínculo de cohesión entre personas tan distintas por la cultura, por el origen, incluso por el acento espiritual. Esta devoción ha servido también como aliciente para el progreso social de la población".

jueves, 15 de mayo de 2008

Nueva muerte en el trabajo en Andalucia


 
Sevilla, 15 de mayo de 2008
  
Ayer se produjo una nueva muerte en el trabajo en Andalucía.
 
Un trabajador dedicado al mantenimiento de carreteras, falleció ayer tras ser atropellado por un vehículo en la A-5052 a la entrada de El Rompido, en la localidad onubense de Cartaya. El accidente laboral tuvo lugar alrededor de las 13:15 horas cuando, por causas que aún se desconocen, un vehículo atropelló al trabajador provocándole la muerte.
 
"NO MÁS MUERTES EN EL TRABAJO, EL TRABAJO ES PARA LA VIDA"
 
"QUE LOS OBREROS MUERTOS EN EL CAMPO DE HONOR DEL TRABAJO Y DE LA LUCHA DESCANSEN EN PAZ"
 
Delegación de Pastoral Obrera de Sevilla.

martes, 13 de mayo de 2008

Nueva muerte en el trabajo en Andalucia

 

Sevilla, 13 de mayo de 2008
  
Ayer se produjo una nueva muerte en el trabajo en Andalucía.
 
Un trabajador de 28 años falleció ayer tras precipitarse desde la cuarta planta del edificio Azabache, en el polígono industrial de Palmones, en Los Barrios (Cádiz). El accidente laboral tuvo lugar sobre las 15:00 horas cuando el trabajador se encontraba limpiando una cristalera en una balconada y, al parecer, el cierre lateral de la misma se abrió propiciando su caída al vacío.
  
 

 
"NO MÁS MUERTES EN EL TRABAJO, EL TRABAJO ES PARA LA VIDA"
 
"QUE LOS OBREROS MUERTOS EN EL CAMPO DE HONOR DEL TRABAJO Y DE LA LUCHA DESCANSEN EN PAZ"
 
Delegación de Pastoral Obrera de Sevilla.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Comunicado ante la actual situación de VITELCOM



 
Comunicado ante la actual situación de VITELCOM Comunicado ante la actual situación de VITELCOM
25/04/2008. Ante la actual situación de incertidumbre en que se encuentran los trabajadores y trabajadoras de VITELCOM, tras desistir de su oferta de compra por parte de la empresa Hyundai, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Málaga, quiere manifestar a la opinión pública a través de este comunicado.
 
                  http://www.diocesismalaga.es/hoac
 
C/Santa María, 29
29015 - Málaga
 

domingo, 2 de diciembre de 2007

Diario Málaga Hoy: "Hyundai ofrece 25 millones de euros y quedarse con la plantilla de Vitelcom "

[http://www.diariomalagahoy.com/209443_ESN_HTML.htm]
 
Hyundai ofrece 25 millones de euros y quedarse con la plantilla de Vitelcom
 
Todas las cartas están sobre la mesa. La multinacional surcoreana Hyundai ha presentado a los administradores concursales que actualmente dirigen la firma de telecomunicaciones malagueña Vitelcom una oferta de 25 millones de euros y mantener a los 287 trabajadores que tienen antigüedad en la empresa y que actualmente están inmersos en un expediente de regulación de empleo. Los administradores concursales han trasladado esta oferta al Juzgado de lo Mercantil de Málaga y esperan que el juez decida si la acepta o no en el plazo de "una o dos semanas", según fuentes cercanas a la compañía.

Esta oferta implica varias cosas. La primera es que, tras un año de incertidumbre, los trabajadores podrán volver a su empleo si bien es verdad que, según fuentes del Parque Tecnológico de Andalucía -donde se ubica Vitelcom- los ingenieros se han marchado a otras empresas y ahora sólo queda la mano de obra.

La segunda lectura es que Hyundai no piensa asumir la deuda de 240 millones de euros que Vitelcom tenía contraída con varias instituciones y proveedores. Desde la empresa aseguran que "los acreedores se quedarán sin cobrar", siendo el primero de ellos la Agencia Tributaria con una deuda de 40 millones de euros.

La tercera lectura, y la propia Hyundai lo ha reconocido, es que la firma surcoreana tiene la intención de fabricar células fotovoltaicas -producen electricidad a través de la energía solar- en el PTA, por lo que sería una competencia seria para la malagueña Isofotón, que también tiene su fábrica en el parque malagueño y actualmente es el líder en facturación de la tecnópolis y una de las mayores empresas mundiales del sector. Isofotón fue una de las empresas que también optó por los activos de Vitelcom aunque su oferta no cuajó.

La cuarta lectura es que, si la oferta de Hyundai es aprobada por el juez, se termina con uno de los mayores conflictos laborales que ha habido en el PTA en los últimos años y que ha salpicado a la Junta de Andalucía. El gobierno autonómico ha mantenido varias reuniones con empresas nacionales e internacionales a lo largo de este año para encontrar una solución al problema de Vitelcom. Incluso durante unos meses se habló de la posibilidad de que una firma israelita llamada Eci adquiriera la compañía o de un fondo de inversión norteamericano.

En mayo, tras nueve horas de negociación, representantes de Telefónica -el único cliente de Vitelcom-, la Junta de Andalucía, Comisiones Obreras y los administradores concursales acordaron que Telefónica daría 7,5 millones de euros para poner en valor la empresa y pagar los sueldos pendientes. Se daban nueve meses de plazo para encontrar comprador y evitar el cierre. Ahora el juez tiene la última palabra.

lunes, 26 de noviembre de 2007

La Iglesia de Málaga, clave en el camino hacia la democracia

 
 

El próximo jueves, 6 de diciembre, los españoles celebramos el Día de la Constitución. Se cumplen 29 años de la aprobación en referéndum, con un 87 por ciento de los votos, de la norma suprema del ordenamiento jurídico español: la Constitución Española.

 
 
Portada diario Sol de España, 31 de agosto de 1973

Portada diario Sol de España, 31 de agosto de 1973

La gran mayoría de esos millones de votos, pertenecieron, entonces, a cristianos que vieron en el desarrollo democrático de España la mejor opción política para construir un futuro en paz y libertad, de acuerdo con la doctrina social de la Iglesia. Pero el apoyo de la Iglesia a la transición democrática no se quedó sólo en el apoyo que, muerto Franco, dieron millones de católicos con su voto.

Mucho antes, y a nivel institucional, fueron también muchos los curas, religiosos, movimientos laicales y seglares malagueños que ofrecieron su apoyo en todos los sentidos al movimiento social que logró el cambio de régimen.

Anselmo Ruiz, actual director de Cáritas Diocesana de Málaga, representante sindical y militante de la Hermandad Obrera de Acción Católica, vivió en primera persona la lucha por el advenimiento de la democracia durante los años de la transición. En su opinión, "La Iglesia fue, sin duda, la institución que más ayudó a los distintos movimientos sociales que abogaban por una concepción democrática del Estado. Ayudó cediendo locales para la celebración de reuniones y encuentros políticos (cuando estaban prohibidos) y, sobre todo, aportando jóvenes preparados en el seno de los movimientos obreros cristianos".

De aquellos tiempos, recuerda las reuniones en parroquias como las de San Ignacio, Portada Alta, Miraflores, Carranque o La Palmilla y la presencia activa y militante de miembros de Acción Católica o la desaparecida sección obrera de los Misioneros de la Esperanza.

Para Anselmo Ruiz, "muchos de los líderes políticos malagueños de aquel entonces fueron formados en medios eclesiales. Este fenómeno ocurrió tanto en Málaga como en el resto de España. Esa formación sobre la base de la doctrina social de la Iglesia se notó en gran medida en la transición. La clase política actual no tiene esa altura. Con los políticos que tenemos hoy en día no habría sido posible la transición".

Con respecto a la imagen que algunos tratan de vender de una Iglesia cerrada al cambio, inmovilista y aferrada al régimen anterior, Anselmo reconoce que "existía una parte de la Iglesia muy instalada. Hay que tener en cuenta que el Concilio llegó poco y sólo a través de ciertos resquicios, aunque había obispos como el cardenal Tarancón o nuestro propio D. Ramón Buxarráis que se mojaron y se enfrentaron al régimen anterior en favor de la libertad".

Anselmo recuerda, por ejemplo, la negativa de D. Ramón a cumplir la orden del Gobernador Civil para desalojar a los más de 2.500 trabajadores de Intelhorce que se encerraron en la Catedral malagueña. "El problema de que hoy no se nos tenga en cuenta esta labor es que la Iglesia no quiso ser protagonista, ni estar en primera fila.

Su papel, eso sí, no sólo fue importante, sino crucial para que hoy disfrutemos de una constitución y de un régimen democrático".

martes, 18 de septiembre de 2007

Entrevista a Anselmo Ruiz

Entrevista a Anselmo Ruiz

En nuestra diócesis son muchos los cristianos comprometidos con el Reino de Dios. Uno de ellos es el protagonista de este reportaje. Anselmo Ruiz tiene 55 años y es mecánico de profesión. Además de un trabajador como cualquier otro, Anselmo es cristiano y entiende que su fe le lleva a vivir entregado al prójimo a través del compromiso social. En la actualidad es el director de Cáritas diocesana de Málaga, y en la vida pública, su opción concreta es estar presente en el mundo sindical, a través de la empresa donde trabaja.

1.- ¿Qué debemos entender por «vida pública» y «bien común»?

Todo lugar o espacio donde las personas podemos influir en positivo o negativo, en la organización del tipo de sociedad. Nuestra manera de pensar, de actuar o no actuar expresa nuestra concepción de la persona y de la sociedad y determina (junto con la aportación de los demás) el tipo de sociedad que construimos. En la vida pública, está el ámbito de «la política», donde los ciudadanos participamos en la sociedad a través de organizaciones sociales, culturales, etc. Y también, el ámbito de «lo político», que se refiere a participar en las instituciones que configuran el Estado, cuyo instrumento básico, aunque no único, son los partidos políticos. Queramos o no, todos participamos del ámbito de la política, con nuestras actitudes, pensamientos y actuaciones. Y es tarea de todos buscar el bien común. La Doctrina Social de la Iglesia lo define como criterio y fundamento en el orden social y político. Ante cualquier planteamiento realizado en los distintos ámbitos, debemos preguntarnos si responde al bien común y, especialmente, al de aquellos que menos tienen.

2.- ¿El cristianismo es conservador o progresista?

El cristiano tiene que ser conservador en lo que hay que conservar para el bien de la persona y la sociedad; y progresista, en todo aquello que contribuya a una sociedad más libre, justa y solidaria. Los valores cristianos no sólo tienen cabida en la sociedad actual, sino que hoy están presentes en la misma y han sido pilares donde se ha fundamentado el desarrollo de los países más prósperos. En la situación actual, hay ciertos valores culturales que no sólo están al margen de los valores cristianos sino que incluso pretenden desplazar y arrinconar a éstos para que no estén presentes en la vida pública. Nuestra tarea como cristianos y como Iglesia es testimoniar y anunciar desde el diálogo que los valores del Evangelio hacen un bien inestimable a las personas y a la sociedad, y que Jesucristo es verdaderamente el Camino, la Verdad y la Vida.

3.- ¿Entonces, por qué cuesta tanto encontrar a un cristiano en la vida pública?

Es verdad que en el ámbito de la vida pública, y especialmente los que hemos llamado «el ámbito de lo político», los cristianos participamos poco y en ocasiones lo hacemos al margen de nuestra condición de cristianos. Esta situación quizás es debida a la poca formación y también a la presión que actualmente hay en la sociedad. El Proyecto Pastoral Diocesano quiere responder a esta necesidad y por ello una de sus líneas de trabajo es la formación de los cristianos, para poder llevar a cabo el objetivo central: «fortalecer y transmitir la Fe». La Iglesia nos llama con insistencia a todos los cristianos a participar en la vida pública para que, desde nuestro testimonio de vida, demos razón de nuestra Fe y, en diálogo con otros, podamos hacer una sociedad más propia de la vida y dignidad de las personas, especialmente la de los más pobres.

4.- Los políticos tienen sueldos astronómicos y muchos privilegios. ¿Por qué está Anselmo en la vida pública?

El seguimiento de Jesucristo es el motivo fundamental. Mi formación como cristiano en Acción Católica me ha llevado desde joven al encuentro personal con Jesucristo y a su seguimiento. Este camino ha sido para mí y mi familia un construir una manera de vivir, de pensar y de sentir que nos ha realizado como personas, dando sentido a nuestras vidas desde el amor a los que más lo necesitan. Es el mejor sueldo.